Sunday, September 13, 2009

ESPERANDO EL BICENTENARIO II




UN OBJETO NACIONAL

Hasta hace un par de semanas, la familia del fútbol -periodistas, dirigentes, cuerpo técnico, jugadores e hinchas- daba por descontado que la selección nacional tenía sus pasajes a Sudáfrica asegurados; se jactaba que, por esta vez, las calculadoras estaban demás. El empate con Venezuela, aquí, y la derrota como visitante, ante Brasil, cambió inesperadamente el escenario y todos terminaron desempacando sus calculadoras. En la política ocurre lo mismo. La encuesta CEP indica que el nuevo Presidente será electo en segunda vuelta. Por eso, Enríquez-Ominami y su comando calculan cuál debe ser la progresión necesaria para dar alcance a Frei en tres meses y los de Frei y Piñera, cómo se distribuirán en enero los votos del candidato independiente. Creo que debemos dar un reconocimiento a “la calculadora” y, como estamos en septiembre esperando el Bicentenario, propongo erigirla en el Objeto Nacional. ¿Será necesaria una Ley o bastará con un Decreto?

´¿ESTUPIDO?

En estos días, los candidatos presidenciales están presentando sus programas de gobierno. La senadora Evelyn Matthei calificó el de Frei como “estúpido” y “ridículo” y Piñera como “político”. De este modo inusitado, reaccionaron ante la idea de constituir una comisión que estudie y proponga al país una nueva constitución. Esta idea, que comparten, con matices, los candidatos Jorge Arrate, Marco Enríquez-Ominami y Alejandro Navarro, me satisface plenamente, aunque soy partidario de una Asamblea Constituyente, ya que en el próximo parlamento, electo con el actual sistema binominal, no existe ninguna posibilidad que se apruebe una constitución democrática. Para la derecha discutir una constitución es ridículo y estúpido. Piñera supone que no se puede “perder tiempo” discutiendo temas políticos mientras haya cesantía o delincuencia. Este argumento es falaz; para la derecha la Constitución de 1980 es un regalo de Pinochet que le asegura con un tercio de los votos el 50% de la representación en ambas cámaras y el derecho a veto. Lo estúpido es seguir amarrado por una camisa de fuerza, que restringe la soberanía popular, sometiéndola a los intereses de una minoría. renuente a los cambios.

UNA CONDICION INACEPTABLE

Para muestra, un botón. Después de 20 años de gobierno, la concertación no pudo obtener el consenso de la derecha para reconocer el derecho de los chilenos que viven en el extranjero a sufragar en las elecciones presidenciales. Sebastián Piñera dice estar dispuesto a patrocinar en su gobierno ese reconocimiento vinculándolo a un interés que deberá probarse. Se trata de una condición absurda e inaceptable. El interés de todos los chilenos por su patria debe presumirse, cualquiera sea el lugar donde vivan; además, todos somos iguales ante la ley y nadie tiene derecho a discriminar en ésta o en cualquiera materia. En Chile “viven” alrededor de 4.000.000 de personas que no votarán en diciembre porque no quisieron inscribirse; o que estando inscritas, no lo harán simplemente porque no quieren.. ¿Alguien puede sostener que no tienen interés en Chile? Lo consecuente es asegurar a todos los chilenos, independientemente de donde vivan, el mismo derecho a voto en las elecciones presidenciales si cumplen los requisitos legales para tener la calidad de ciudadanos y, cada cuál verá si lo ejerce o no. Como este tema será tratado en la campaña, sugiero poner mucha atención a los argumentos que dará el candidato de la Alianza por el Cambio. El Senador Espina dio los suyos a Santiago Pavlovic, en una entrevista radial y les aseguro que son despreciables

1 Comments:

Anonymous Oscar said...

Estoy plenamente de acuerdo contigo, Jorge. Como ciudadano chileno, "transfuga" y todo, pero chileno al fin, ya que hasta hoy no he tomado otra nacionalidad, considero que debería tener derecho a voto en las elecciones. No es que tenga interés ni intención de votar, pero eso es otra cosa.

Salud, Oscar

12:01 PM  

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